César Rito Salinas
Dice Charles Bernstein que hay que hablar, que la poesía se dice en voz alta.
En el barrio hay dos velorios. En la punta de la calle una madre llora a su hijo narco. En el otro extremo la joven mujer vela a su marido marino militar, muerto en la lucha contra el narco.
- En la misma calle de mi barrio todas las tardes juegan pelota los niños.
- El olor del copal se fuga, se esparce bajo un cielo distante y apacible.
- Mañana a la misma hora serán los dos entierros en el panteón Dolores. La vieja historia de las familias que se cruzan en el duelo volverá a repetirse.
- Una noche de baile en el barrio los dos finados enamoraron a la misma joven de ojos grandes, pechos diminutos, dientes chuecos.
- Los dos jóvenes salieron a beber las primeras cervezas de la adolescencia. El mismo calmo cielo azul los contempló cuando salieron a orinar largo y tendido mientras sonaba a media calle la música, en la enramada.
- En la noche del velorio sueño con zopilotes que abren sus alas como branquias de peces en el agua.
- El crimen paga, cientos de jóvenes causan alta.
- ¿Pagará la Armada de México tanto como para enrolarse y perder la vida por ella?
- Mañana será domingo, ¿cuándo inicia el conteo de los nueve días del finado?
- ¿Cuándo muere o cuando lo entierran?



