Alexi Kalam |
La causa de los 43 normalistas desaparecidos en 2014 se une a las protestas que se organizan en el marco del Mundial
El 9 y el 10 de mayo se llevó a cabo la Asamblea Nacional Popular del colectivo Nos Faltan 43 en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. Conformado por madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos en 2014, el colectivo se suma con sus aliad@s al movimiento social que se organiza en torno al Mundial de fútbol en CDMX.
“Queremos dar a conocer esta tragedia y las problemáticas que siguen afectándonos en Guerrero.”
Iván Sánchez es estudiante de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos en Ayotzinapa.
“Nos preparamos como debido para impartir clases donde hay muchas carencias, en los lugares más recónditos del país y donde a veces, ni siquiera se atreve a entrar el mismo gobierno.”
El normalista considera que la conciencia social y política representa un elemento esencial para la vocación de maestro rural. Originario de Guerrero, Iván explica que la lucha para defender la memoria de los estudiantes desaparecidos en 2014 se puede vincular con asuntos actuales.
“Por motivos políticos y geográficos, nuestro estado se ha mantenido en muchos conflictos desde tiempos anteriores y hay temas de inseguridad.”
El fin de semana donde se hizo la asamblea, una situación de crisis humanitaria se desató a unos 40 minutos de Ayotzinapa.
Comunidades de los municipios de Tula, Acahuetlán y Xicotlán fueron víctimas de una agresión armada cometida por el grupo Los Ardillos. Asediadas, más de 800 familias tuvieron que huir de sus casas y sus tierras de la Montaña Baja.
Ivan entiende la educación como un arma esencial para defender las culturas y los territorios. Históricamente, la Escuela Normal de Ayotzinapa se destaca por su papel de vanguardia en México.
“Es un legado que nos han dejado grandes personajes de nuestra institución, como Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas. Lo que Lucio Cabañas priorizaba en ese entonces era impartir educación a las personas que carecían de ella y esta tradición sigue inspirando a los normalistas.”
Los normalistas logran destacarse por su organización y su combatividad en el país, exigiendo con dinamismo justicia para los 43.
“Seguimos generando empatía con esta lucha y exigimos una solución.”
Una causa y un movimiento inspirando las marchas en cuanto al Mundial.
“La escuela ya cumple 100 años y vamos mejorando. Queremos que siga conociéndose en primer lugar por su excelencia en la formación de docentes.”
Punta de lanza
Daniela González vino a la Asamblea Nacional Popular como representante de la Plataforma Común por Palestina.
“Ayotzinapa recoge la memoria histórica de nuestras luchas y nuestras resistencias, desde nuestras juventudes, resistiendo a la violencia con rebeldía y dignidad. Veo en esta causa la punta de lanza y la esperanza del movimiento social en México.”
La activista dice que visitar la escuela genera fuerza e inspiración.
Con obras murales honrando la memoria de los 43 estudiantes desaparecidos y plasmando la historia de la institución, la escuela brilla por sus colores. Un arte social y conjugados bien con la energía de los estudiantes, las luchas actuales atravesando esta dinámica universitaria excepcional en Guerrero.
“Es un espacio muy hermoso que inyecta digna rabia para que sigamos adelante, uniéndonos, construyendo un movimiento desde esta visión y rechazando que haya más injusticia, más impunidad.”
Fundadora del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, Daniela sigue desde la tragedia el movimiento de solidaridad con Ayotzinapa.
“El propio gobierno ha reconocido la implicación del ejercito y sigue encubriendo a l@s responsables, cuando es un crimen de Estado.”
Indica que muchos nexos existen entre las estructuras del poder desde hace 12 años y continúan en el 2026. A pocas semanas del Mundial, resalta esta causa como imprescindible.
“Es importante que más colectividades apoyen a la jornada de lucha de los padres y madres, darles un lugar a las luchas actuales y seguir exigiendo justicia. Es algo tan simbólico, tan importante aquí en México y en el mundo.”
Ecos de la Montaña
Varios maestros participaron en la Asamblea Nacional Popular en Ayotzinapa.
Es el caso de Jorge (nombre ficticio), maestro rural en la Montaña Baja, una de las zonas afectadas por la ola de violencia que se vive ahora en Guerrero.
El docente originario de la Montaña Alta se implica desde años con los padres y madres de los estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal de Ayotzinapa.
Conoce muy bien la escuela, conoce muy bien a los familiares de los estudiantes desaparecidos y sigue trabajando desde la tragedia con ellos.
Cuenta que después de sus estudios como normalista, siempre se ha involucrado en la Escuela Normal de Ayotzinapa.
Considera que para entender la desaparición forzada de los 43 normalistas, es importante conocer la historia del estado de Guerrero.
Añade que su historia conlleva conflictos profundos y que sigue siendo en el caso en la actualidad. Una visión que demuestra la situación de violencia que se declaró en pueblos de su región en mayo, cuando comunidades autóctonas fueron agredidas por un grupo criminal y desalojadas de sus tierras.
“Es importante ver las relaciones entre estas luchas. En Guerrero, logramos desarrollar procesos de organización y de resistencia desde las mismas comunidades.”
Existe una profunda tradición de defensa de las comunidades en Guerrero.
Un trabajo implicando la defensa de las culturas y de las lenguas autóctonas.
Varias comunidades han desarrollado procesos de colaboración con organizaciones como el Consejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) y la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC) a lo largo de los últimos años.
“Lo esencial es la autonomía del pueblo.”
Sin lugar a dudas, la tradición de autonomía cultural y política hace parte de la identidad y de las luchas de los normalistas. A lo largo de los años, los normalistas han mantenido viva la causa de los 43 y apoyado incansablemente a sus familiares.
“Es esencial por parte del Colectivo Nos Faltan 43 que rechacemos las migajas que nos quieren dar como compensación.”
Explica que se trata de un momento crítico para la causa de Ayotzinapa.
“Los autores intelectuales del crimen andan libres. Queremos que haya acciones concretas por parte del gobierno.”
Un momento que se refleja en el movimiento social actual.
“Se debe atender lo que se vive en el país, con sus luchas de clases. Ahora el colectivo se prepara en conjunto con otras organizaciones para alzar la voz durante el Mundial.”



