Texto: Alexy Kalam
El artista oaxaqueño que convierte la discapacidad en arte abraza una orientación social en su trabajo actual
Artista visual reconocido a nivel internacional, Pedro Mirando se encuentra también detrás de ciertas de las iniciativas más exitosas para la defensa de los derechos humanos de las personas con discapacidad en Oaxaca.
Multiplicando los compromisos para la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, Pedro Miranda vuelve también a presentar obras al público en Oaxaca.
Es con una inspiración más viva que nunca, regresa hoy a la escena el artista Pedro Miranda, ya reconocido como una figura de vanguardia esencial en las artes actuales en México.
El 9 de mayo, Pedro Miranda estrenaba en la Biblioteca Andrés Henestrosa – completamente llena por la ocasión – una obra creada con su colega Shino Watabe.
Auténtico memorial, esta instalación pictórica y táctil honra la memoria de las personas con discapacidad victimas de la Segunda Guerra Mundial.
Con un cuadro de 90×100 centímetros como piedra angular del memorial, esta obra representa varios pasajes de la historia vivida durante el conflicto por las personas con discapacidad en Europa.
La instalación es el resultado de un trabajo realizado en conjunto con Shino Watabe. Nacida en Japón, esta reconocida artista radica y desempeña su obra desde hace más de 30 años en CDMX.
Se presentó también durante el evento una versión en sistema braille del libro Crímenes olvidados: el Holocausto y las personas con discapacidad, escrito por la historiadora estadounidense Suzanne E. Evans y originalmente publicado en 2004.
Cabe destacar que la traducción se hizo en sintonía con la creación de la obra y es el resultado del trabajo de otro gran defensor de los derechos de las personas con discapacidad en Oaxaca, Edgar Cruz Luján. Abogado y atleta paraolímpico, el traductor de la obra dio una ponencia en la conferencia que se realizo con los artistas en la biblioteca.
Los artistas recordaron durante la charla que las personas con discapacidad fueron el primer grupo social perseguido por el nazismo. Consideradas como personas que no cuadraban con el concepto de “raza superior”, fueron las primeras víctimas de la máquina de exterminio diseñada por el régimen de Adolf Hitler. Según datos oficiales, unas 200,000 personas con discapacidad fueron asesinadas por los nazis entre 1939 y 1945.
Un recordatorio que sigue actual y aún más con la actualidad internacional. En particular, puede conllevar una reflexión en cuanto al genocidio que sigue ocurriendo en Palestina.

A las periferias de las artes
Desde algunos años, Pedro Miranda se ha comprometido de manera particularmente activa para la defensa de los derechos humanos de las personas con discapacidad en Oaxaca.
Un compromiso que ya se manifiesta con resultados concretos.
Con el abogado Edgar Cruz Luján, el artista ha fundado a finales del año 2020 el organismo Visiones Periféricas. Un trabajo implicando el encuentro de dos especialidades, dice Pedro Miranda.
“Yo me dedico a las artes visuales y Edgar estudió leyes.”
Además de la defensa de los derechos humanos, el organismo coordina varios proyectos y distintas actividades al servicio de las personas con discapacidad visual. “Generamos proyectos que benefician directamente a las personas con discapacidad de Oaxaca.”
El organismo lleva de manera colectiva la lucha para la defensa de los derechos humanos de las personas con discapacidad. A nivel individual, ofrece servicios de acompañamiento. Se dedica entre otros a la defensa de los derechos a la educación, al trabajo y al acceso a los transportes y al espacio público en Oaxaca.
“Lo que nosotros creemos que marca la diferencia es que nosotros somos ciegos y por tanto, sí, sabemos qué cosas son las que nosotros necesitamos.”
La independencia del organismo implica una estrategia diversificada para buscar financiamiento y solidaridad. Ahora está organizando una rifa para un proyecto educativo destinado a niñas y niños con discapacidad visual en el estado.
Desde su fundación, Visiones Periféricas ha ofrecido talleres, organizado exposiciones artísticas y conferencias, así como varias actividades culturales y sociales a beneficio de las personas con discapacidad visual.
“Nosotros no estamos vinculados al gobierno, ni estamos vinculados a ninguna otra organización.”
Igualmente, Visiones Periféricas se ha sumado a otros organismos de defensa de los derechos de las personas con discapacidad, para la apertura del mercadito “Manos Mágicas”.
Este mercado reúne comerciantes que viven con discapacidad, ofreciendo varios productos y también obras de arte al público cada sábado en el atrio de la Biblioteca Margarita Maza.

Viva inspiración
Pedro Miranda es originario del Istmo de Tehuantepec.
“De niño estaba en clases de música, clases de teatro, clases de danza.”
A los problemas de visión con los cuales le toca de repente lidiar en la adolescencia, se suma la violencia del conformismo social. Vive un intenso bullying por parte de sus compañer@s y de una maestra en la escuela segundaria. Lejos de someterse a esta situación, el decide de convertir esta situación en fuente de inspiración.
Se mude a los 16 años a Oaxaca, donde consigue un trabajo en la Biblioteca de Ciegos. Una institución fundada por el maestro Francisco Toledo y que se encontraba en este entonces en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo.
Ahí empezó a modelar y después a ejercer la fotografía.
“Siempre usaba ropa tradicional del Istmo de Tehuantepec, huaraches y tenía el cabello muy largo, lo que llamaba la atención.”
Cuenta que hizo una sesión de modelaje desnudo con una fotógrafa estadounidense y que después de que la artista le haya regalado una cámara, se metió a cursos de fotografía en otra escuela.
“Fue en el año 2000, cuando no había tantos derechos humanos. Yo era la única persona con discapacidad visual y tenía que seguir el ritmo de trabajo que las demás personas, tenía que inventarme herramientas, inventarme muchas soluciones.”
Desde este tiempo sigue dedicándose a la fotografía y a otras formas de arte. También reconocido como escultor y tejedor, presenta su trabajo en todo el país y más allá de las fronteras. Además, el artista imparte clases de fotografía y de artes.
“Estoy muy metido en la cianotipia. Es una técnica que se presta mucho para que tú lo enseñes fotografía a los ciegos.”
El artista revela que sigue preparando una exposición de obras, realizadas con este proceso fotográfico antiguo y enfocadas en la vida urbana en Oaxaca.



