lunes, junio 8, 2026

Crónicas de la ínsula | “Mar Muerto”, gráfica y poesía, vigorosas revelaciones

Debes leer

Cuauhtémoc Blas

Desde el “Corazón de las tinieblas”, el poema Mar muerto rescata un verso lapidario para su centro: “Nadie, querido amigo, nadie vuelve cuerdo de ese río”, casi declamatorio, como dicen los estudiosos de la épica. Y hay versos así en el poema de Alán Vargas, compañero del pintor Sabino López en la reciente aventura impresa: Después del mar muerto (de San Mateo del Mar).

Parece que el poeta es mitad istmeño, pero eso no importa: la magia del Istmo es de quien la trabaja. Sabino, el pintor, si es istmeño. Sabino es agua, mar y tierra; légamo limpio con el que, epítome de su abuelo alfarero Sabinu Guisu, modelaba de chamaco animalejos de barro que colocados en el patio asustaban a las gallinas de su mamá. ¿Habrá mejores inicios?

POESÍA, PINTURA Y ROBERT VALERIO

Este trabajo hace propicio comentar la aventura de unir poesía y pintura, expresiones con diversos caminos en la historia. Cada una más atendida o consentida en las épocas. El brillante Robert Valerio escribió, en julio de 1998, “Nosotros los pobres ustedes los ricos. Literatura y pintura en Oaxaca”, un magnífico ensayo sobre la desventaja de las letras oaxaqueñas frente a la plástica. (Revista de Humanidades, núm. 2).

Lo central del ensayo de Valerio fue que no había entonces un escritor a la altura de Tamayo y Toledo. Y aún no lo hay, ¿y no lo habrá? Habla ahí Valerio de diversas razones, entre otras: la mala educación pública de Oaxaca, “carencias educativas” le llama, y la superior rentabilidad de las pinturas.

Esto último es similar en todo el mundo, pero hubo épocas en que la literatura fue mejor atendida que la pintura. Cuando los mecenas eran inteligentes, no como muchos que solo quieren cosas singulares, exóticas o bonitas en las paredes de sus mansiones. Sin demérito de las obras plásticas, pues estas y la literatura debería tener los mismos auspicios.

Carlos Marx, quien inició como literato, hizo un paréntesis en su enorme teoría capital para decir que aquello que quedaba fuera de sus leyes económicas eran, precisamente, las obras de arte y las mujeres bellas. Ambas ajenas al concepto de valor de uso y de cambio, no es el trabajo lo que determina su valor sino su índole excepcional.

LOS EXTINTOS MECENAS

Fue un personaje de la nobleza quien mantuvo a Casanova en su castillo con la condición de que escribiera acerca de sus lances amorosos. Cervantes sobrevivió por la gracia del Conde de Lemus. Por cierto, Casanova no era escritor sino excelso “chapiador”, Stefan Zweig arregló esas memorias. Esto lo comentamos nosotros.  

Es interesante como los pintores de aquella época, nos ilustra Valerio de nuevo, eran obreros que casi a destajo cubrían las paredes de los templos. Opinamos que eso no estaba bien, por supuesto, un pintor es un creador, quizá al ladito de los músicos émulos de dioses, pero esa es otra discusión.

Volvamos al poema, Mar muerto, largo poema como no han escrito los poetas oficiales de aquella región, quienes hacen escasos versos, estratégicamente listos para su traducción al español –o al revés-, donde el negocio es proferir lengua nativa.

Quizá con el aliento de la poesía griega moderna, Alán nos dice: “en ese momento apareció por primera vez con familiaridad/ como si fuera mi madre/ sin decir nada se acercó/ sentí su cabello envolverme como entrando a una bañera”. En tanto Sabino dibuja a una ninfa de la laguna, deidad del estuario con su polisón de bagres del Mar Tileme. Sencilla gran imagen apenas en un grabado reproducible.

CONTRAPARTIDA PLÁSTICA DE LA IMAGEN POÉTICA

El maduro oficio del maestro Sabino López, no necesitó más que esos geniales trazos acuáticos, salobres, para reinsertarnos de nuevo en nuestros inicios, para revelarnos lo que ya estaba en nosotros, lo que resulta una doble revelación: la experiencia interior y exterior del arte. Junto al intenso poema de largo aliento de Alan, el trabajo artístico de Sabino es, como dice Octavio Paz: “la contrapartida plástica de la imagen poética (…) no la traducción visual del poema verbal”.

Los dos creadores solo como tributo pueden ofrecer su trabajo a un pueblo ikoods en llamas, San Mateo del Mar, vejado o mejor dicho auto vejado por sus propios hijos, azuzados por los intrusos que allí se ceban. Los perdedores podrían ser los ganadores, cuestión de ubicuidad, acaso.

Pero estas fallas de la naturaleza humana no rigen, por supuesto, ambas creaciones. Lo que hay en ellas es despliegue de libertad, donde importa la revelación y no las ideas o intenciones altruistas. La imagen general, la que dejan gráfica y poéticamente, es espléndida: la certidumbre de que en los momentos más trágicos está eros con su sensualidad para salvarnos.  

Por cierto, hay que felicitar a los mencionados y al editor Ángel Morales, que este 17 de octubre presentaron su trabajo en la Maison du Mexique, en París. Ahora culminemos con poesía. Van otras de las estrofas y versos que construyen Mar muerto:

Yo, buceando el agua cálida

sentí, por primera vez, que podía abrir los ojos

y aunque fui feliz como nunca antes

se reveló también la inmundicia de mi entorno

como un pez que de un momento a otro descubre el mar

(…)

no puedes imaginar, viejo

la calidez de las olas que resbalaban por su vientre

cuando aparecía salvaje y amorosa a media noche

aquella firme convicción de estar a salvo

como un perrito custodiado por su amo

extendido frente al fuego

mientras se desplomaba todo rastro de voluntad

porque el deseo se había vuelto un cuerpo

que me envolvía y humectaba

y todo bajo la bóveda de detonaciones.

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
Últimas Noticias

Emiten alerta en la Costa de Oaxaca por lluvias causadas por Depresión Tropical Tres-E y mar de fondo

Juan Carlos Zavala | El Consejo Estatal de Protección Civil de Oaxaca emitió una alerta por las lluvias de...
- Advertisement -spot_img

Más artículos como éste

- Advertisement -spot_img