miércoles, abril 29, 2026

Las noticias del noticiero vespertino en San Martín

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César Rito Salinas
Sobre la tarde que arde de calores, se levanta la voz.
Los soldaditos de la Patria que salen por la tarde del sábado a buscar fortuna con las mujeres de nuestro pueblo en los cines, los parques, las avenidas, la plaza pública, francos.
En la calle del guamúchil, en San martín, colonia Presidente Juárez, en la banqueta frente a la balconería de Pepe Chepil, los ebrios consuetudinarios escuchan las noticias. Corre la botella de mezcal de izquierda a derecha.
¿Quién les tirará un pan a estos soldaditos niños sin cuartel?
Los soldaditos en sábado. Sin armas. Sin el fusil al hombro. Sin la bayoneta calada. Con sólo alguna inocente navaja 007 en el bolsillo. Con los pantalones de mezclilla recién lavados. Sin aquella eterna ropa verde olivo. Sin el quepí. Sin el birrete. Infantes de casquete corto que recorren las calles del puerto en grupos de tres, de cinco.
buscan una peluquería para que les pase la mano en la cabeza una mujer, que hacen bromas entre ellos mientras sienten que la vida se le escurre entre las piernas sentados frente al espejo. Sin Capitán. Sin Coronel. Sin Mayor. Sin barras al hombro. Ni estrellas en la frente o en el pecho. Solos por las calles del puerto. ¿En dónde duermen en fin de semana? En algún camión del servicio urbano una morena de senos firmes les mostrará sus dientes blancos. En alguna cantina de barrio nuevo contarán sus andanzas en las montañas, las incursiones.
Frente al vado, el polvo se hace luz en la hora de la tarde bermeja.
Los escucharán atentamente hombres que no saben nada de armas, de andanzas, ni de incursiones.
El grupo de ebrios en silencio escuchan las noticias de la radio, que sale del cerco de láminas en la esquina del mecánico, frente al taller de Pepe Chepil..
En la tarde del domingo volverán al cuartel con el recuerdo de unos labios en sus labios. Dormirán con el sonido de la trompeta en su cabeza. Así los días de la semana, con el recuerdo de la mujer y la cerveza en el cuerpo. Hasta la tarde del sábado en que estos hombres jóvenes de nuestros campos salgan a recorrer por la tarde las calles de puerto.

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