La desvergüenza, el cinismo, el sadismo y la desfachatez asoman en la risa de hiena del gobernador en turno. Jara es un tipejo abominable, que se hizo rodear de otros tipejos y tipejas capaces de ultrajar, con desvergüenza, las expectativas de un pueblo noble y honrado, el pueblo oaxaqueño. La única experiencia de vida del desprestigiado betazeño, es robar, tranzar, abusar. Y para él hacerlo es una bufonada, un alarde, un estropicio. Por eso su risa de chacal enfebrecido al salir de votar seguramente por él mismo en la casilla de San Martín Mexicapam.
Que, al final, si el proceso no es vinculante, da lo mismo que gane o que pierda; en todo caso, si gana, va a utilizar ese triunfo pírrico para hacerse promoción y para seguir saqueando las arcas del estado en compañía de su familia y de sus compinches que, de igual forma, acometen con su accionar de rufianes la vida social y económica de las ocho regiones del estado. Si no fuera por las muertes perpetradas para acallar inconformidades, si no fuera por los desfalcos y los enriquecimientos desmedidos, si no fuera por la desvergüenza, el odio y el nepotismo, otro gallo nos cantara; pero el de Salomón es un ave de mal agüero que grazna en la noche malvada e insidiosa de la corte de los milagros que se hace llamar a sí misma “la primavera oaxaqueña”.
Deplorable ejercicio de consulta, caray; nada que envidiarle al prian y sus amenazas, acarreos, ratones locos y embarazos de urnas. Ahora la voracidad se viste de guinda y responde a la urgencia de un grupo de facinerosos, hurtando dinero del pueblo y trasvasando basura procedente de negocios turbios con la mafia, que es la que finalmente gobierna en Oaxaca, a través de personajes entronizados en secretarías del gabinete, con el consentimiento del indecente Salomón Jara.
Y nos faltan tres años, treinta y seis meses, mil noventa y cinco días. En todo ese tiempo veremos como los operadores de Salomón Jara entran y salen de la cueva de Ali Babá desvalijando la ya desmejorada y rota economía local. Van a subir impuestos, prediales, tenencias, y se van a robar las asignaciones a los municipios, en donde tienen ubicada a gente incondicional, normalmente alcohólicos, mafiosos y hasta tratantes de blancas a quienes prostituyen a su antojo. Seguirán de paseo por países de Europa y se irán de compras a tiendas ubicadas en los Estados Unidos, porque Coppel y Fábricas de Francia ya no están a su medida. Así la runfla vocinglera de Salomón Jara. Por eso su risa de hiena imposible de ocultar cuando, empezando la jornada de consulta, ya festeja un triunfo obsceno, logrado con una estructura a modo y con una votación ni siquiera insuficiente. Esa risa que, en algunos años, lucirá detrás de la reja de una cárcel, cuando su pueblo le ajuste cuentas por inepto, corrupto e ineficaz.
El Mago Flores



