César Rito Salinas
Lo que vemos no vale -no vive- a nuestros ojos
más que por lo que nos mira.
Didi-Huberman, La ineluctable escisión del ver
EN EL POEMA, ¿cuáles serán las condiciones del inicio?
Desde luego no viene del acervo de palabras, tampoco de las teorías
Filosóficas.
Hace calor, tengo sueño.
Para que la gata Catalina no escape cierro la ventana.
Suena Chuck Mangione, su cuarteto en vivo, 1972.
Bebo café con hojas de laurel.
La memoria vuela, falla, escapa del calor,
atraviesa los montes.
Llega al Istmo de Tehuantepec.
Al Mar de Tehuantepec.
Más tarde escucharé noticias,
Por ahora voy con Mangione,
Su Smooth Jazz, el ritmo del Fliscorno.
Me puebla un dejar de habitarme -una materia que no reconozco
Se apodera del poema, la cosa nueva, no vista,
No dicha.
Por un momento pretendo combatirla, pero es enorme como un Dios.
Para volver a tenerme escribo, etc.
Encuentro que el poema está en la enumeración
-la figura gramatical que levanta nuestro mundo.
Cuido a la gata, bebo café, más tarde
Llegarán las noticias, etc.
(El poema no está en la imagen ni en las historias que forman
El espacio vacío).
El poema está en el olvido -en aquello que se atora
En la punta de la lengua,
que no sale y carece de palabras, etc.



