César Rito Salinas
La palabra proviene del grito cotidiano
que llega desde la soledad de las taquerías,
de los mares con sus ramos de jacinto y espuma,
de la estepa y sus ríos donde los grandes saurios se aman.
Esta palabra que busca el cuerpo de mujer desde los tiempos
del Arcipreste de Hita. La palabra fornicio, que busca mujer
en las muñecas teñidas de biblioteca.
La misma palabra que se estira en la banca de un parque
público municipal donde anida la noche con su olor a llovizna.
Esa palabra cargada miradas de los niños en de patio de escuela.



