Cuauhtémoc Blas
El aparato jurídico del INPI, liderado por Hugo Aguilar, virtual ministro de la SCJN, intentó comprar a la activista y abogada Sandra Domínguez, ofreciéndole un “cheque en blanco” a cambio de su silencio, denuncia el también activista Joaquín Galván.
DENUNCIA DE ACOSO Y CORRUPCIÓN EN EL INPI
Si un tribunal imparcial hubiera juzgado a Hugo Aguilar Ortiz cuando fue señalado que desde su alto cargo dentro del Instituto Nacional de Pueblos indígenas (INPI), protegía al hermano de su jefe Adelfo Regino Montes, el hoy virtual Ministro presidente de la Suprema Corte habría tenido problemas.
La maestra Adriana Hernández, fue despedida del INPI luego del acoso sexual que denunció de parte del hermano del director del INPI, Francisco Regino Montes, y por no haberse prestado a consumar el tráfico de influencias del mismo personaje, denunció ella en septiembre de 2023.
“En febrero de 2021, Francisco Regino me cita en las oficinas del INPI en la ciudad de Oaxaca –expresó la maestra en su denuncia— y me solicita elaborar un proyecto para beneficiar a una persona de su familia que es originaria de la Sierra Mixe, pero que no puede solicitar el proyecto en Ayutla porque allá ya tiene un proyecto de Café…”
Adriana acudió como último recurso a Hugo Aguilar, a la sazón Coordinador General de Derechos Indígenas, segundo de a bordo del INPI. Esto es lo interesante de esta historia: el desdén hacia una víctima y la facilidad con que el inminente ministro se coloca a favor de los acusados:
“Me reiteró que poco o nada se podía hacer puesto que Francisco Regino no es parte del Instituto, que no duda que haya funcionarios del INPI que le hagan favores por tratarse del hermano del director, pero que no hay sanción aplicable para nadie y menos porque yo ya no trabajo con ellos (claro, ya la habían despedido) que hablar con Adelfo Regino es imposible porque tiene cosas más importantes que atender (…) que no hay manera de sancionar a ninguno de los involucrados con Francisco Regino”. https://consorciooaxaca.org/…/comunicado-exigimos-al…/
Esta nota es de septiembre de 2023. Algunos nos dicen que por qué hasta ahora escribimos del asunto. Pues porque hasta ahora están esos personajes en esta cuestión judicial; de sus imposturas indigenistas ya nos ocupamos en varias ocasiones. Y también porque es obligado ofrecer a los lectores el contexto y antecedentes fundados, con testimonios y fuentes. Ese es nuestro trabajo, a despecho de quienes se limitan por ser “políticamente correctos” o por interés. https://www.facebook.com/share/p/1VUu8kjdRF/
JOAQUÍN GALVÁN: APARATO JURÍDICO DE AGUILAR, CORRUPTOR
¡Ah!, sí existiera ese tribunal que mencionamos al principio, justo e imparcial, que atendiera los señalamientos del activista defensor de derechos humanos Joaquín Galván, de que el aparato jurídico del INPI, liderado por Hugo Aguilar, intentó comprar a la también activista, abogada Sandra Domínguez ofreciéndole un “cheque en blanco” a cambio de su silencio, oferta que, sostiene Galván, ella rechazó.
Recordemos que Sandra Domínguez, la abogada mixe defensora de las mujeres indígenas, se enfrascó en fuerte confrontación con altos personajes del gobierno, a quienes acusó de tener un grupo de WhatsApp llamado “Sierra XXX”. Ahí funcionarios del INPI y otros del gobierno de Oaxaca, compartían contenido que violentaba sexualmente a mujeres indígenas, con la publicación de fotografías íntimas.
“Megapeda”, fue otro grupo similar también denunciado. El jefe de plazas en la Dirección de Recursos Humanos del INPI, Rolando Vásquez Pérez, implicado en el caso, renunció tras la denuncia.
No hay que olvidar que tiempo después Sandra Domínguez, activista y abogada, quien denunció esa violencia contra las indígenas, fue hallada muerta junto con su esposo, cuando con todas las puertas cerradas se refugió en su tierra mixe. La Fiscalía de Oaxaca informó que el esposo de Sandra estaba involucrado en la delincuencia. Pocos lo creyeron.
INDIGENISTAS EXITOSOS; MILLONES DE INDÍGENAS POBRES
La burocracia arribista-indigenista se anotó otro éxito, esos que cobran al mismo tiempo en el CIESAS, en el Coneval, en la UABJO y el Instituto Luis Mora, en Derechos Humanos, en lo que fue el INI hoy INPI, en los Congresos, en el Tribunal de Justicia, en los Institutos Electorales. En todas las dependencias donde han logrado sus progresos. Estos indigenistas son los beneficiados con sus discursos hasta doctorales, entre tanto sus objetos de estudio, los indígenas, siguen en la pobreza casi absoluta:
Los datos del INEGI del censo más reciente, del año 2020, arrojan que hay 11 millones 800 mil indígenas en México. Con estos datos el CONEVAL estimó que más de 9.6 millones de personas indígenas presentaban mayor rezago económico y social. Una proporción enorme. https://www.coneval.org.mx/…/Presentacion_pobreza…
Desde 1940, cuando el Estado mexicano asumió el discurso de exaltar la mexicanidad con lo indígena, estos mexicanos siguen igual, sólo la élite indigenista ha sacado provecho de la demagogia gubernamental. Haciendo leyes al por mayor y prometiendo transformaciones remotas. En vez de espejitos ahora venden esperanzas y regalan sus libros los académicos.
Ni se fijen en los casi 10 millones de indígenas pobres, ¡van a tener un ministro indígena! ¡Están reivindicados, olvídense del hambre o la persecución en EU!
Ahora con un indígena en la Suprema Corte, todo va a cambiar dicen el gobierno. Juegan con la idea de que los indígenas son moralmente superiores. Arturo Warman, estudioso incisivo del tema escribió en su libro, “Los indios mexicanos en el umbral del milenio”, sobre la idealización que se hace de las relaciones internas de los indígenas, que ven como armonía e igualdad.
“Los indígenas no viven inmersos en la solidaridad humana ni en la equidad entre ellos mismos. La reciprocidad se entiende mejor como respuesta a la restricción, como lazos de seguridad entre los pobres, que como solidaridad universal o superioridad moral”.
VICTIMIZACIÓN, ACORDEONES E IMPREPARACIÓN
La campaña de Hugo, basada además de en los famosos acordeones de MORENA, se apoyó en la victimización al reclamar “la deuda histórica con los pueblos originarios”, lo que los políticos indigenistas explotan bien chantajeando al respetable. La capacidad profesional para ocupar el cargo careció de importancia. Sólo como un botón tenemos lo descrito por Sarmiento del flamante ministro: “es empleado” (de la presidenta).
“Claro que Aguilar Ortiz no tiene experiencia como juez ni como ministro de la Corte, pero tampoco parece saber mucho de leyes. Declaró que no usaría la toga de ministro sino una guayabera, sin conocer que hay un decreto presidencial de 1941 que establece el uso de la toga; entonces replicó que presentaría una iniciativa para cambiar la regla, sin saber que los ministros no pueden promover iniciativas.”
El doctor en derecho, Tito Garza Onofre declaró que hay decisiones que no se rigen por ser el más votado, él no tiene las facultades, hay un decreto del ejecutivo que establece el uso de la toga. Es una tradición que se puede cambiar, más ahora con la relación tan estrecha entre esos poderes.
Pero mientras se hacen o no esos cambios, bien pudo evitar Hugo Aguilar ese affaire. Si ya andaba en su bien diseñada y costosa campaña jugando para ministro, ¿no pudo ponerse a leer en el camino las leyes al respecto? De nuevo estamos ante la aplicación del imperativo de los gobiernos actuales: 90 por ciento de lealtad… Aunque eliminen esa toga sin mayor trascendencia, ya se exhibió el señor ministro.
AGUILAR, BURÓCRATA DE TIEMPO COMPLETO
En estas dos burocracias ha militado Hugo Aguilar Ortiz, entre otras, en la Secretaría de Asuntos Indígenas de Oaxaca (SAI) y actualmente es alto funcionario del INPI, del que no puede deslindarse, como sí lo intenta de su paso por el SAI en el gobierno del cuestionado exgobernador Gabino Cué Monteagudo.
Ni Gabino ni Hugo Aguilar, con su eterno jefe Adelfo Regino, dejaron un poco mejor a los indígenas; la pobreza y emigración de esos oaxaqueños siguió creciendo. Como tampoco nada trascendente han hecho en el INPI. Presumen una reforma indígena baladí, que no reconoce el derecho de propiedad de los pueblos sobre sus tierras. Sin territorio no hay autonomía.
Hugo y Adelfo han sido instrumentos de los dos gobiernos, estatal y federal, para sojuzgar a los indígenas justificando avances inexistentes. Ningún gobierno en el poder va a llevar a sus filas a genuinos defensores de los pueblos, los defensores reales muchos están muertos o en la cárcel, por desgracia. No se sugiere ningún martirio para nuestros personajes, solo que así están las cosas.
YAQUIS: “NO QUEREMOS A ESE INDÍGENA CORRUPTO”
Huelga reescribir las acusaciones de múltiples grupos de indígenas del país que los cuestionan de desatender los acuerdos internacionales para las consultas a los pueblos indígenas, asambleas y juntas para decidir en esos pueblos.
De Sonora a Yucatán, menudean las inconformidades contra los jefes del INPI, pasando por Chiapas, Oaxaca, Jalisco… y los afectados por el llamado Tren Maya y el Interoceánico. Este resumen del reportaje de la revista Proceso es elocuente: “Yaquis sobre el próximo presidente de la Corte: ´No queremos a ese indígena corrupto´”.
“Líderes indígenas denuncian que el próximo presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, avaló abusos, consultas amañadas, represión contra la Nación Yaqui y manipulación del ´Plan de Justicia´ de López Obrador. En este contexto prevalece el acoso del Crimen organizado en su territorio”. https://www.proceso.com.mx/…/yaquis-sobre-el-proximo…
No hay mejor caracterización de esta gente —ladinos, les llaman en los pueblos—, que la esbozada por la periodista Reyna Haydee en una reciente Conferencia Mañanera al responder a la presidente Claudia Sheinbaum, hablando de Hugo Aguilar, el ministro electo: “Hay gente que es institucional, como soldado del sistema”.



