Llegó, me dijo hediondo, y me sentí feliz. Y no lo dijo porque oliera mal, sino que, con el dicho, me estaba compartiendo su alegría, el gusto de verme, incluso la necesidad de verme, si es que se toma...
Emprendimos la marcha a las cuevas del altiplano ya entrada la mañana. Íbamos Petronilo, Yolando y yo, provistos de enseres muy rústicos; entre ellos, una escopeta sin tiro y un barbecho de arado que Petronilo arrancó por el camino...
Lo vi venir con una pesada caja de herramientas; "yo lo que necesito es un plomero, le dije, no un cerrajero"; "es que también soy plomero, para lo que se ofrezca", me dijo saludando con la gorra manchada por...
Para mí lo más importante es eso, Comadre, que el Médico esté feliz y que esa felicidad me dé la garantía de que va a vivir muchos años. Yo no me involucro en sus cosas, puede ir a donde...
Rapto uno
Lector de un solo libro volvía de forma recurrente a las páginas de su preferencia, en el inicio de cada estación. Argumentaba con aplomo que, aparte del suyo, ningún otro empastado valía la pena, como para cambiar de...
Sentía gusto por dejarse mortificar de los zancudos, y de algunas otras plantas o bichos que producen irritación y escozor a lo largo y ancho de la piel.
Prefería esos lugares a donde no va nadie para evitar ser acribillado...
No es por todas las historias de amor escritas sobre su arena, o por los escarceos de los enamorados que alcanzaron la luna en su resaca. Pensemos también en las jornadas extenuantes que los Pelones vivieron operando un chinchorro...
Tiene que ver con su disposición a enfundarse un traje rojo recorriéndole todo el cuerpo. Y con la costumbre sumaria de platicar en voz alta, consigo mismo, sobre las calles alborozadas y prietas de un paraíso modesto y sobrio...