Juan Carlos Zavala |
En junio de 2026, la comunidad de Santa María Chimalapa se enteró que el gobierno de México construía el Acueducto La Cangrejera-Coatzacoalcos para extraer agua de la cuenca alta del río Uxpanapa, y que también conocen como río El Corte.
La información provino de un comunicado de prensa del gobierno de Veracruz fechado el 2 de abril de 2026 y en el que se informaba que la obra llevaba un 32 por ciento de avance, y que había iniciado desde noviembre de 2025. Un megaproyecto, del que nunca fue consultada.
Jesús Esteva González, presidente del Comisariado de Bienes Comunales de Santa María Chimalapa, explica que este río nace en las montañas que están dentro de sus tierras comunales; pese a ello, señala, nunca fueron consultados por las autoridades del gobierno federal sobre este megaproyecto que asegura, tiene el objetivo principal de abastecer de agua a los complejos petroquímicos como Pajaritos, La Cangrejera y Morelos, así como la refinería Lázaro Cárdenas y los parques industriales Coatzacoalcos I y II, en Veracruz.
Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua) su objetivo es “proveer de una fuente de abastecimiento de agua potable suficiente, segura y confiable a los habitantes del municipio de Coatzacoalcos, garantizando su aprovechamiento y accesibilidad a costos razonables durante un periodo de vida útil de 23 años”.
El líder agrario, sostiene que la construcción del acueducto es extraer agua para los proyectos industriales relacionados con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec; pero advierte, que las consecuencias ambientales serán devastadoras y se echa abajo todo el esfuerzo de las comunidades indígenas del cuidado de sus bosques y recursos naturales.
“Por ejemplo, en el mismo municipio de Uxpanapa, de Las Choapas pues ya está devastada, deforestada, pero nosotros acá pues tenemos una extensión enorme de montaña y todavía contamos con esos recursos naturales”. Además, dice que mientras la explotación del agua generará recursos millonarios para el gobierno federal y para la industria privada, las comunidades no tienen ningún beneficio.
Acueducto La Cangrejera–Coatzacoalcos
El proyecto del acueducto está a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y consiste en la construcción de una fuente de captación de agua potable y consecuentemente su línea de conducción.
La mega obra contempla, según la ficha técnica de la Conagua, la construcción de acueducto, una planta Potabilizadora, obra de Toma y Planta de Bombeo 1 (PB1), planta de Bombeo 2 (PB2), interconexión de tanques, obras complementarias y gerencia de proyectos.
Su costo está previsto en tres mil 784 millones 140 mil pesos o 196 millones 69 mil 430 dólares, y sólo tendrá una vida útil de 23 años. El megaproyecto fue adjudicado a las empresas Grupo Impulsor Pajeme SA de CV, Planeación Sistemas y Control SA de CV.
Las obras se iniciaron el 15 de noviembre de 2025 y se concluirán el 9 de marzo de 2027, de acuerdo con la información del contrato.
En su plan nacional, la Conagua afirma que el Acueducto Coatzacoalcos es un megaproyecto hídrico y estratégico en el sur de Veracruz que busca duplicar el suministro de agua para cerca de medio millón de habitantes y 25 comunidades locales, y precisa que la obra conectará la presa La Cangrejera mediante 13 kilómetros de tubería.
Hasta abril de 2026, precisa un comunicado del gobierno de Veracruz, la obra tiene un 32 por ciento de avance y actualmente se iniciaron labores en el frente de trabajo número 2, ubicado en la zona conocida como Calle 2000 (Libramiento Vial del Recinto Portuario), donde actualmente se realizan trabajos de limpieza del área.
También comenzó la transportación de tubería para este tramo, “con el objetivo de llevar a cabo procesos de termofusión y ensamblaje de juntas”, y se inició la construcción de lastres, para atender los puntos técnicos del proyecto y agilizar el desarrollo de las obras en este frente.
A finales de febrero de 2026 arrancaron los trabajos en la zona urbana de Coatzacoalcos, correspondientes al Tramo 2 del acueducto. Las labores comenzaron en la calle 28 de Julio, en la colonia Villas del Sur, punto por donde cruzará esta infraestructura dentro de la ciudad.
Con este acueducto, asegura que la ciudad de Coatzacoalcos recibirá mil 200 litros por segundo de agua.
A costa de los recursos naturales de las comunidades indígenas
El 27 de junio de 2026, la asamblea comunitaria de Santa María Chimalapa acordó que no permitirá la construcción del acueducto en su territorio y aprobó iniciar una lucha contra este megaproyecto que amenaza a sus recursos naturales.
Jesús Esteva asegura que la principal inconformidad de la comunidad no es sólo porque representa un gran riesgo para el río Uxpanapa porque estará sometido a un gran estrés hídrico por la sobreexplotación, sino porque tampoco hay un beneficio para las comunidades indígenas que han preservado y trabajado por el cuidado de sus montañas y ríos.
“No hay ningún apoyo, ningún beneficio para las comunidades, es un gran riesgo para el río, para las aguas. Porque mire, desafortunadamente quizá las industrias o las empresas desconocen cómo llegan las aguas hasta donde ellos están y haciendo uso de ella. Y están haciendo los pagos a quienes no lo merecen, porque quienes cuidamos para que esos ríos hasta hoy se mantengan en el nivel que están, somos nosotros. Están aprovechando las aguas que nosotros estamos cuidando”.
Quince cuencas y siete acuíferos, bajo la mira de la Conagua para el Corredor Interoceánico
El Programa Hídrico Regional 2021-2024 sobre Región Hidrológico-Administrativa X Golfo Centro de la Conagua, tiene en la mira quince cuencas hidrológicas y siete acuíferos de Oaxaca y Veracruz para abastecer de agua a los proyectos relacionados con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), a través del otorgamiento de concesiones para la explotación de este recurso natural.
Su informe reconoce que estas cuencas y acuíferos están en municipios de alta y muy alta marginación.
“En la zona de estudio existen cuatro municipios clasificados con muy alto grado de marginación: Soteapan, Veracruz, Santiago Yaveo, San Lucas Camotlán y Santa María Chimalapa, Oaxaca, y 23 municipios clasificados con alto grado de marginación: 17 de Veracruz y seis de Oaxaca”.
Los ríos sobre los cuales se pretenden otorgar concesiones son los que están en la zona del Istmo de Tehuantepec que ocupa, en forma total o parcial, cinco cuencas de la Región Hidrológica Papaloapan: Río Trinidad, Río San Juan, Río Playa Vicente, Río Tesechoacán y Llanuras de Papaloapan, que drenan por los ríos San Juan y Tesechoacán; y 10 cuencas de la Región Hidrológica Coatzacoalcos; Alto Río Coatzacoalcos, Bajo Río, Coatzacoalcos, Alto Río Uxpanapa, Bajo Río Uxpanapa, Río Huazuntlán, Llanuras de Coatzacoalcos, Poza Crispín, Tancochapa Alto, Tancochapa Bajo y Tonalá, que drenan por los ríos Coatzacoalcos y Tonalá.
La Conagua asegura que todas estas cuencas están dentro de la clasificación de “Disponibilidad”, por lo que no existen restricciones para el otorgamiento de nuevas concesiones o asignaciones.
Por otra parte, dice, el corredor interoceánico se circunscribe en ocho acuíferos de los cuales siete tienen clasificación de disponibilidad: Tuxtepec, Costera de Papaloapan, Sierra de San Andrés Tuxtla, Soteapan-Hueyapan, Coatzacoalcos, Costera de Coatzacoalcos y Cintalapa, y uno tiene condición de déficit que es la cuenca Río Papaloapan, por lo que sólo en este último no se pueden otorgar nuevas concesiones.
Buscan crear frente contra el Acueducto de Coatzacoalcos
El presidente del Comisariado de Bienes Comunales de Santa María Chimalapa, Jesús Esteva, advierte que ya están enterados de la intención del gobierno federal de otorgar nuevas concesiones para el aprovechamiento del agua que se encuentra disponible en su territorio y en otras comunidades indígenas de Oaxaca y Veracruz.
“A nosotros pues no nos favorece, en el sentido de que somos nosotros quienes estamos cuidándolos y somos nosotros los dueños, porque lo que sí tenemos bien claro, y eso se lo hemos dicho no solamente el gobierno federal, sino a toda la opinión pública, que los bienes naturales del territorio de Santa María Chimalapa fue comprado por nuestros antepasados, no fue dotado por ningún gobierno”.
El dirigente de la representación agraria recalca que el celo de la comunidad y la defensa de su territorio surge precisamente porque fueron sus antepasados quienes compraron esas tierras a la corona española en el año de 1867 con jícaras repletas de oro.
“Esa es la gran diferencia con otros estados o municipios, que en este caso con Santa María Chimalapa el gobierno no nos dotó de ninguna tierra, nosotros las compramos… Por eso seguimos en pie de lucha”.
Por eso, agrega, las 23 comunidades que abarcan su territorio están trabajando de manera coordinada para cuidar y proteger cada punto de sus tierras, así como para protegerlos de nuevas invasiones y de la tala ilegal que amenaza a sus recursos naturales. Algunas de las comunidades se encuentran en los límites del estado de Chiapas y otras en la zona del Río Uxpanapa.
También recordó que desde hace algunos años, la comunidad prohibió dentro de sus estatutos comunales prácticas como la roza y quema, práctica que se realizaba en la producción agrícola, y también se prohibió la tala de árboles, con el fin de preservar sus montañas.
Y ahora, informa, han mantenido contacto con las autoridades de los municipios de Las Choapas y Uxpanapa para crear un frente contra el Acueducto La Cangrejera-Coatzacoalcos. Adelanta que si en estos días, la Conagua o la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), no se acercan a las comunidades, ellos tendrán que buscarlos.





