Ismael García |
Oaxaca, Oax., a 3 de agosto de 2026.- En este espacio de opinión lo hemos advertido muchas veces y desde hace muchos meses: el peor enemigo de Morena son los morenistas.
Y la división ya comenzó a hacerse más visible con los recientes hechos: el repudio contra Alejandro Murat, senador morenista y ex gobernador priista, y las denostaciones de Noé Jara Cruz en contra de sus compañeros de partido.
¿Y en dónde está el dirigente del comité ejecutivo Alejandro Velasco Armas? De él sólo se conocen los continuos percances viales que protagoniza, uno de ellos en estado de ebriedad.
Pero no es todo. También desde hace muchos meses —e igual se ha dicho en esta columna—, las patadas bajo la mesa en el gabinete estatal, para posicionarse políticamente, son cada día más intensas.
Alguien o algunos no solamente malinforman al gobernador Salomón Jara Cruz, sino utilizan otras herramientas, como las redes sociales con perfiles falsos, para denostar a funcionarias y funcionarios.
En este último caso, los aludidos le han puesto nombre y apellido: Jesús Romero López, aún secretario de Gobierno, quien además tiene bajo su control varias secretarías del gabinete legal, a las que manipula a su conveniencia.
REALIDAD REVELADA
Los resultados de la jornada de Revocación de Mandato, el pasado 25 de enero, revelaron la pesadilla y la crisis interna: solamente el 29.9 por ciento de ciudadanos empadronados acudió a las urnas.
De ellos, 550 mil 274 personas (es decir una sexta parte de la población) decidió que el mandatario Salomón Jara Cruz continuara en el cargo, mientras que 357 mil 25 se pronunciaron porque dejara la gubernatura.
Una diferencia de apenas el 21 por ciento, lo que originó diversas reacciones del titular del Poder Ejecutivo, entre ellas eliminar toda clase de nepotismo o aparente nepotismo, que lo hizo a medias.
Y renovar su gobierno, así como volverlo más cercano a la gente, lo que también se ha cumplido a medias. Pero la crisis morenista y la pesadilla electoral siguen.
El resultado es que la credibilidad hacia Morena y hacia la administración estatal continúan en caída libre y no hallan la fórmula para revertir la situación.
Acaso jornadas gubernamentales en Defensa de la Soberanía, disfrazadas de apoyo a la Presidenta Claudia Sheinbaum. Nada más, porque el comité ejecutivo de Morena sigue desaparecido. No se le ve acción.
REPUDIO MORENISTA
¿Fue decisión propia o consejo de alguien? Porque no se entiende el desatino político de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de traer a Alejandro Murat Hinojosa a Oaxaca, pese al repudio que tiene.
(Alguien le debió recordar a la mandataria que hay muchas carpetas de investigación abiertas sobre las irregularidades y fraudes cometidos en el sexenio anterior que encabezó el priista, hijo de José Murat Casab).
O fue una abierta provocación contra el primer morenista del estado: Salomón Jara.
El caso es que Sheinbaum prácticamente reiteró el respaldo político que Murat ya tenía con Andrés Manuel Lopez Obrador (quien también lo trajo a Oaxaca ya como ex gobernador) y los resultados no fueron nada satisfactorios.
Gritos, insultos, abucheos contra Murat Hinojosa; incluso un hombre de guinda lo siguió por unos metros en el área del acto de Sheinbaum, en Huajuapan de León, para recriminarle.
Lo único que le quedó al ex mandatario priista y hoy senador morenista fue hacer gestos de supuesta cortesía de saludo. La Presidenta, en tanto, ¡defendió lo indefendible!
El caso es que la bochornosa situación vino a revelar una vez más el cisma en Morena Oaxaca y la abierta pelea que ya hay por la sucesión gubernamental, además de otros cargos, en que los Murat llevan mano presidencial para imponer a sus allegados.
MORENISTA ACUSADOR
Noé Jara Cruz se ha distinguido siempre por las polémicas, primero desde que coordinó la campaña a la presidencia municipal para Raymundo Chagoya, donde atrajo a todas las organizaciones de transportistas caracterizadas por su beligerancia e incluso señaladas por sus probables nexos con la delincuencia.
Luego por imponer a sus regidores y a sus funcionarios municipales, para tener el control del ayuntamiento; a inicios de noviembre supuestamente renunció a su cargo de secretario de Gobierno.
Pero no. Mantiene su feudo municipal —hasta su hermano el gobernador ya confirmó que no se ha ido del ayuntamiento— a través de muchos funcionarios, controlando las principales áreas, la oficialía mayor, obras, secretaría de Gobierno, entre otras.
Es en realidad quien manda en muchas áreas y hasta realiza gestiones y encabeza reuniones a nombre de la autoridad municipal.
Muchos recuerdan el pleito arrabalero con Martín Vásquez Villanueva, que le ameritó una llamada de atención. Pero siguió.
Y la semana pasada se promovió en redes sociales un video de casi seis minutos, en que Noé Jara denuesta a sus compañeros morenistas, los descalifica para alcanzar un próximo cargo de representación popular.
No citó nombres, pero dio todos los detalles para deducir que los aludidos son la diputada local Haydeé Reyes Soto, la integrante de la dirigente de Morena, Liz Arroyo, y el senador verde-morenista Luis Alfonso Silva Romo.
Está en su derecho de emitir su opinión, de sugerir o vetar, pero no habló como un militante común, sino como hermano del gobernador, como el segundo hombre de poder en Oaxaca.
Entonces dichas declaraciones cobran aún mayor relevancia y el cisma crece; los aludidos, por cierto, poco o nada han dicho de manera formal.
Noé Jara no dejará el control del ayuntamiento, porque lo considera de su propiedad; también cree que él es el único con poder de decidir quién será el o la sustituta de Ray Chagoya, a quien también busca cerrarle el paso.
¿INICIO DEL FIN?
En septiembre próximo ya inicia el proceso electoral 2026-2027, para elegir presidentes municipales y diputado locales; también diputados federales.
Y Morena, como la administración estatal, siguen siendo vapuleados, por grupos morenistas desde el interior, muchos de ellos manejados desde la Ciudad de México.
Y con ese tipo de divisiones, electoralmente Morena no llegará muy lejos. Su única ventaja o tabla de salvación, hasta ahora, es que no hay un partido opositor en Oaxaca que pueda darle batalla en las urnas. Así que el pleito Morena vs. Morena se agudizará.





