*Juan Carlos Sánchez Antonio |
Las Afores constituyen una de las expresiones más claras de la privatización neoliberal de la seguridad social en México. Su lógica fundamental consiste en transformar un derecho colectivo —la jubilación digna— en un mecanismo de capitalización individual administrado por instituciones financieras privadas. Las Afores son un instrumento del modelo económico neoliberal que desplaza la responsabilidad del Estado hacia el individuo, abriendo las puertas a los bancos para administrar los ahorros de los trabajadores, manejar las ganancias con respaldo del gobierno y los riesgos transferidos al trabajador. Es decir, es un negocio multimillonario, las ganancias para los bancos — como Banamex, Banorte, Inbursa (propiedad de Carlos Slim), Banco Azteca (Grupo Salinas), entre otros— y los riesgos para los trabajadores.
La vejez deja de ser un derecho garantizado colectivamente para convertirse en un negocio redondo en donde las ganancias son privadas y la pensión dependiente del ahorro individual. Este cambio de régimen representa un retroceso histórico respecto a las conquistas sociales de los trabajadores.
En este marco, la lucha de la CNTE es clara. Derogar la ley del ISSSTE que aprobó Calderon en el 2007. En su momento la CNTE se movilizó en la ciudad de México para derogar esta ley. Históricamente se ha movilizado; no es la primera vez. Ahora con la declaración de la presidenta Claudia Sheinbaum cuando andaba en campaña ahí dijo que cancelarían la ley del ISSSTE. La lucha de las y los profesores de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacan y otros estados que se han sumado, es histórica, digna y merece mucho respeto. Ojalá todo el país se sumara a la lucha de las y los maestros, que son el último bastión de resistencia, el único movimiento social más grande de América Latina que puede poner en jaque a los gobiernos, de cualquier partido.
La CNTE ha hecho tambalear gobiernos y tumbar presidenciables. Las CNTE no se va a detener y se movilizarán una y otra vez, los años que sean necesarios para tumbar la ley del ISSSTE, así como lo hicieron para derogar la nefasta reforma “educativa” que fue mas administrativa que formativa. La CNTE está dando una lección al país y no se va a doblegar. La luchas de las maestras y maestros que están en el plantón bajo la lluvia, el viento y los truenos son una muestra de valor, compromiso y fuerza para luchar y defender sus derechos. Esta batalla no termina. Los funcionarios deben de tener más cuidado. Los gobiernos más experimentados saben que a la CNTE hay que tenerle mucho respeto y saben de lo que son capaces de hacer. Lo han demostrado durante más de 40 años. La CNTE tiene memoria y dignidad y no se detendrán hasta derogar la ley del ISSSTE. El movimiento de las y los maestros merece el absoluto respeto y lo mínimo que podemos hacer es apoyarlos, sumarnos y fortalecer este digna lucha que es de todos.
*Profesor-investigador del ICE-UABJO.



