Cuauhtémoc Blas |
Corría el año 2018 cuando el actual dirigente de la borrada Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO) me dio un recado: “Dice Murat (José) que en vez de hacer cursos y diplomados hagan una vela o pongan un centro de recreo, él pone las mesas de billar…”
Célebres eran las parrandas del parrandero exgobernador con la vieja guardia del periodismo, gente de su generación. El político sabía del manejo del poder, sabía que entre menos capacitados sean los gobernados, más fácilmente se les doblega.
No por nada en sus tiempos la S22 fue cortejada, mimada, centaveados los dirigentes, qué digo centaveados, milloneados. Los mismos llegaron a decir que el viejo firmaba minutas y acuerdos donde concedía hasta lo imposible de cumplir, por lo cual ya no se lo reclamaban.
Eran más comprensivos esos exdirigentes de la S22, no como los de ahora que de ninguna manera le perdonan a la presidenta esa pifia de ofrecerles retornar a las antiguas pensiones.
Hoy hubo la manifestación de un grupo de periodistas en el Paseo Juárez “El Llano”, avisando que están pendientes de la defensa de ese primer derecho humano, el derecho a pensar y expresarse, sin el cual no se explica la humanidad. Es de ponderarse.
Si los emisarios del oscurantismo, adueñados de manera mafiosa de la borrada organización citada al principio, lucran con el silencio y el cadáver de la misma, es bueno que haya quién de alguna manera digan que “Hay compromiso con la verdad”.
Los calificativos anteriores tienen referencia probada en lo que antes se hacía y el silencio de hoy.
.Silencio que no es raro, pues el asesino de Lucio Cabañas, gobernador interino de Oaxaca, general de brigada Eliseo Jiménez Ruiz, para eso creo a su APO, para que guardaran silencio. Y las dos veces que rompimos ese silencio, las dos veces nos quisieron destituir, sin éxito (1990 y 2018).



