Deimos Sánchez
La jornada de protestas y bloqueos que Integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) iniciaron este viernes en Oaxaca como parte de su paro de labores de 48 horas, empañó el inicio de la temporada comercial de El Buen Fin, toda vez que se plantaron en los accesos de las principales plazas comerciales de la entidad.
Los docentes, dieron inicio a su jornada de movilizaciones en puntos estratégicos de la entidad, así como en casetas de peaje, específicamente en la de Huitzo y Barranca Larga, la primera ubicada en la autopista Oaxaca-Cuacnopalan y la segunda en la supercarretera Barranca Larga-Ventanilla.
Además de la toma de las instalaciones de la planta de almacenamiento de Pemex, y empresas trasnacionales en la región del Istmo de Tehuantepec, así como otros puntos más con el fin de presionar a los gobiernos federal y estatal respuestas a sus diversas demandas, entre las que destacan la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, que asegura vulnera derechos y prestaciones de las y los trabajadores de la educación.
Así como también la abrogación total de la reforma educativa “Peña–AMLO”, al considerarla regresiva, punitiva y contraria a los principios pedagógicos y laborales del magisterio.
También en su pliego de demandas destacan la exigencia del aumento al presupuesto en educación, salud y seguridad social, garantizando condiciones dignas para la enseñanza y el bienestar del pueblo.
Además de la reinstalación inmediata de las mesas de negociación nacionales y estatales con carácter resolutivo, que permitan cumplir de manera efectiva los acuerdos alcanzados.
En su movilización, la Sección 22 también pide respeto absoluto a los derechos laborales, sindicales y profesionales de las y los trabajadores, así como estabilidad en el empleo, condiciones laborales dignas y libertad sindical plena.
En este paro de 48 horas, se suspendieron clases en todos los niveles educativos en el estado de Oaxaca, por lo que el 80 por ciento de la gremial se quedó en la entidad oaxaqueña y el resto se trasladó a la Ciudad de México para protestar en inmediaciones de Palacio Nacional.



