:: MIENTRASTANTOEN » OAXACA » Muerte de menor en Hospital Regional de San Pablo Huixtepec, por negligencia
29 julio 2014

Muerte de menor en Hospital Regional de San Pablo Huixtepec, por negligencia

 hospital general huixtepec

 

Zimatlán de Álvarez, Oax.- El 16 de enero cumpliría nueve meses de vida, llevaría por nombre Mía Soledad, sería una alegre compañía para su hermana Gala Yamilet y una bendición para sus padres Zúlma Arely Aquino Martínez y Francisco Abel Mejía López, pero la ineptitud de médicos del Hospital Regional de San Pablo Huixtepec cortaron de tajo los sueños de una familia, al propiciar la muerte de la citada menor.

 

Qué ironías tiene la vida, susurraría el padre de Mía Soledad, su nombre lo decía, nos la quitaron, concluiría con palabras entrecortadas el joven que fue despedido de la policía municipal de Zimatlán en septiembre de 2013, como si no bastara la pérdida de su menor hija, como si las calamidades en un momento se convirtieran en un rosario.

 

La iatrogenia (acto médico dañino) fue cometida la madrugada del 16 de abril de 2013 por el responsable del área de urgencias del turno de la noche, Carlos Eduardo Arrona Bautista, asistentes médicos y enfermeras de las que se desconocen sus nombres; el error médico que acabó con la vida de Mía Soledad, es hasta la fecha un acontecimiento encubierto por el director del Hospital Regional de San Pablo Huixtepec, Luis Armando Flores Vásquez.

 

Del citado “acto médico” se derivó una denuncia penal que presentaron los padres de Mía Soledad ante el agente del ministerio público de Zimatlán de Álvarez, cuya averiguación hasta enero del año en curso no se ha consignado ante la intervención del director del Hospital de San Pablo Huixtepec, Luis Armando Flores Vásquez, quien han obstruido las investigaciones para encubrir al médico, Carlos Eduardo Arrona Bautista.

 

Los casos de negligencia médica como sucedieron en el centro de salud de Jalapa de Díaz y San Antonio de la Cal, se quedan cortos al acto criminal que cometió personal médico del Hospital de San Pablo Huixtepec, sin embargo, lo grave es la indolencia y encubrimiento que cometen funcionarios de los Servicios de Salud de Oaxaca, como es el Director de Atención Médica, Ignacio Zárate Blas, quien en tres ocasiones evitó conceder una entrevista a este medio informativo para abordar el tema en referencia.

 

El director del Hospital de San Pablo Huixtepec, Flores Vásquez, en dos ocasiones se le solicitó una entrevista para conocer las circunstancias del “fallecimiento” de Mía Soledad, nunca se obtuvo respuesta, aquí mostramos la historia de esta iatrogenia.

 

A bordo de la ambulancia del ayuntamiento de Zimatlán de Alvarez, el 16 de abril de 2013, cerca de las dos horas, Francisco Abel Mejía López arribó al Hospital Regional de San Pablo Huixtepec junto con su esposa Zúlma Arely Aquino Martínez, quien fue atendida por un parto “fortuito”, situación que no permitió que se le atendiera en el área denominada de “expulsión”.

 

La atención a la paciente se concedió bajo la responsabilidad de Carlos Eduardo Arrona Bautista, responsable del Servicio de Urgencias en turno, con apoyo de Médicos Internos de Pregrado (estudiantes de medicina autorizados) y enfermeras de la institución, quienes posteriormente en su reporte informan haber atendido un parto de un producto muerto del sexo femenino, situación que cerca de las cuatro horas le es informada al padre.

 

Como lo establece el protocolo en estos casos, el cuerpo de la niña se turnó al área de pediatría en donde se “confirmó” su muerte, por lo que las enfermeras del turno envolvieron el cadáver en sábanas, taponearon orificios nasales y boca con algodón (amortajar) y la trasladan al mortuorio, lugar en el que permanecen los cuerpos hasta ser entregados a los familiares.

 

El cuerpo de la menor “fallecida” permanece en el mortuorio hasta el inicio del turno matutino del personal médico, en tanto el padre consigue una caja mortuoria para llevar el cadáver de su hija, por lo que cerca de las 14 horas de ese mismo día es acompañado al mortuorio por la trabajadora social, en donde destapan una caja de cartón sellada con cinta canela, en su interior un cuerpo envuelto en una sábana de color azul.

 

Una vez desenvuelto el cuerpo de la menor, la trabajadora social y el padre observan que el algodón de los orificios nasales se movía, así como el abdomen y tórax, por lo que inmediatamente retiran el algodón y llevan a la niña al área de pediatría, en donde el especialista confirma signos vitales, se le atiende médicamente y se le ingresa a una incubadora, en donde la menor peleó por su vida por cerca de seis horas, para finalmente fallecer a las ocho de la noche de ese 16 de abril.

 

Por ser un producto a término, se elaboró el certificado de defunción, declarándose el fallecimiento a las dos horas del 16 de abril de 2013, sin embargo este documento no fue firmado por Arrona Bautista, sino por el director del Hospital Regional de San Pablo Huixtepec, Luis Armando Flores Vásquez, como lo revela en entrevista el padre de la víctima.

 

Los médicos que atendieron el parto de Zúlma Arely Aquino Martínez, encabezados y organizados por Flores Vásquez pretendieron cambiar el registro de horas en el certificado de defunción, intentaban incluso argumentar que la muerte de la niña se habría registrado en el trayecto que realizó la ambulancia de Zimatlán de Álvarez hacia San Pablo Huixtepec, con el fin de evitar responsabilidades.

 

Pobres, objeto de prácticas médicas.

 

Me explicó que así aprendían los futuros médicos, con errores que cuestan vidas humanas, posteriormente firmó el certificado de defunción de mi niña, como si fuera un cheque, narra Francisco Abel Mejía López sobre su encuentro con el director del Hospital Regional de San Pablo Huixtepec, Luis Armando Flores Vásquez, horas después de la muerte de su hija.

 

Las palabras de Mejía López calan en lo hondo, es la voz de impotencia de los desprotegidos: “para tener un hospital necesitan tener gente capacitada, eso de que los futuros médicos aprenden perdiendo vidas humanas no es justo, mejor que paguen y manden gente capacitada, hay muchas casos que suceden aquí y que por falta de dinero y estudio no se procede en contra de malos servidores”.

 

Mejía López tiene 18 años, hasta septiembre de 2013 laboraba como policía municipal en Zimatlán de Álvarez, adquirió el Seguro Popular para su esposa Zulma Arely Aquino Martínez, pues el ayuntamiento nunca le concedió el Seguro Social, ambos esperaban con alegría la llegada de una nueva integrante a la familia, se llamaría Mía Soledad.

 

 

Imprimir PDF

Arriba